Lur Terapia Naturalak

El desayuno de los campeones.

Leche, cacao, avellanas y azúcar, zumos que al tomarlos te hacen más fuerte, vasos de leche enriquecidos con calcio y vitaminas, bollos rellenos de chocolate que aportan a tus hijos la energía de toda la mañana, yogures que te bajan el colesterol o te regulan la flora intestinal, batidos artificiales que sustituyen una comida, comida rápida y fácil de preparar, pizzas que te aseguran estar bien nutrido…..2 maneras de engañar: ¿Media verdad o media mentira? El poder de la industria alimenticia. ¿De verdad lo hacen por nuestra salud?

Pensemos que la mayoría de los alimentos “indicados” para el desayuno son dulces, uno de los sabores que más enganchan. Productos blanditos, elásticos, bañados de brillos y con mucho sabor. Nuestras papilas gustativas y los órganos de los sentidos (en general) se acostumbran a estos estímulos haciendo como prioridad el sabor, el color y la forma. Que esté rico ante todo lo demás. Analizar un alimento solamente por su composición y por sus calorías es un análisis pobre. Dando por supuesto que todos los alimentos se comportan de la misma manera independientemente de la hora en la que se coman y las características de cada individuo. Desde que nacemos heredamos una forma determinada de alimentarnos. La influencia de la sociedad en la que vivimos, el papel tradicional del entorno, los hábitos familiares, las recomendaciones de los profesionales de la salud…y con toda esta información preparamos nuestro desayuno diario.

Energía constante.

Imaginemos nuestro cuerpo como un motor que funciona con gasolina. Si vamos acelerando de una manera regular el depósito de gasolina irá bajando poco a poco. Si vamos pegando acelerones continuamente conseguiremos un ritmo irregular y un gasto mayor de energía. Esto mismo pasa en nuestro cuerpo. Necesitamos un depósito lleno y para un gasto constante. Esto nos lo darán alimentos de combustión lenta, que generen energía constante. Los alimentos de combustión rápida nos proporcionarán energía de una manera inmediata, pero su peligro es el bajón posterior, que te deja vacío. Un pico de azúcar (galletas, chocolate, edulcorantes, coca-cola…) que puede ser efectivo los primeros 15 minutos, dejará una carga grande de toxinas y necesitaremos otro chute de glucosa rápidamente. No podemos alimentarnos con estos altibajos, desgastan en exceso, genera mucha toxicidad en la sangre y no cumplen con el objetivo. El número de picos, de altibajos que tengamos en 1 día puede ser una buena medida para ver de qué manera nos alimentamos. Solamente recomendaría productos de acción inmediata como “rescate”, me explico: tomar un gel para evitar una pájara, un azucarillo si hay un bajón de glucosa…. Si hacemos un desayuno fuerte no tendremos la necesidad de usar las “balas” de rescate. Debemos establecer una base fuerte de alimentación, que cumpla con las necesidades diarias.

Desenmascarando la realidad. ¿El desayuno ideal? Lobos con piel de cordero.

Vamos a valorar un desayuno tipo.

1 tazón de leche de vaca. Parecía el alimento ideal hasta hace unos años que empezó a cuestionarse su efecto. Proteínas, hidratos en forma de grasa, vitaminas y el famoso calcio son su carta de presentación. ¡¡¡ Si tus hijos no tomaban lácteos podían llegar a acusarte de ser malos padres!!! Pues bien la calidad de estos componentes y el efecto negativo sobre el organismo hacen que empiecen a aparecer problemas. Proteínas que el aparato digestivo tiene que metabolizar haciendo un gran gasto para intentar asimilar de una manera correcta. Grasas si, saturadas y cargadas de productos químicos. Incluso en los productos marcados como desnatados. Y calcio!! La medicina china no aconseja el consumo de lácteos en casos de artrosis, alergias, patología respiratoria o digestiva, por ejemplo. Cada día encontramos estudios importantes sobre sus efectos y los problemas que genera su consumo.

Cereales.
Si hay que tomar cereales, pero no los que contienen azucares artificiales, potenciadotes del sabor y grasas saturadas.

1 zumo de naranja.
Si tu hígado no tolera el ácido de una manera normal, cuidado. Este os otro de los alimentos con buena prensa que puede ser el causante de síntomas como, estancamientos de la energía del hígado.

2 tostadas de pan con mantequilla y mermelada. Normalmente se elige el pan comercial de molde, mermeladas muy azucaradas (combustión muy rápida)
Cuando hablo de pan, me refiero al pan blanco con harinas refinadas: “el pan blanco de cada día” no solo no alimenta, si no que ¡desnutre!

1 café.
Se usa como estimulante, pero hay que tener en cuenta que es diurético. Nos puede deshidratar. A través de la orina provoca perdidas de muchos minerales y que nuestros huesos, dientes y sistema nervioso se desmineralicen.

¿Cuál es la mejor opción? ¿Qué desayuno?

No soy partidario de hacer el mismo desayuno todos los días. Deberemos adaptarnos a las necesidad de de nuestro cuerpo, las sensaciones que tenemos al levantarnos de la cama. Habrá días que amanezcamos con más sed o más hambre y lo tendremos en cuenta para preparar el desayuno.

Desayunar significa romper el ayuno (des-ayuno). Después de estar horas sin comer debemos cargar el depósito de nuevo. Cada día nos levantamos de la cama con sensaciones diferentes, debemos escuchar al cuerpo. ¿Te levantas con más hambre, más sed, con frío, calor, empiezas el día ya cansado? Cada día elegiremos el desayuno que necesitamos. De esta manera nos adaptaremos a nuestras necesidades.

1- Tomar una infusión antes de nada. El objetivo puede ser refrescar ( menta , té verde..), calentar ( romero , regaliz, canela , café de cereales…), tonificar ( romero , tomillo.. ), efecto digestivo (anís , manzanilla …), efecto antioxidante ( te rooibos, kukicha, te blanco …) dependiendo el tipo de infusión que elijamos. Es aconsejable tomarla templada para potenciar la función del bazo. Las bebidas frías bloquean su función.

2- Si nos ha quedado claro que necesitamos energía constante y de calidad la opción nº 1 es comer cereal integral. Hidratos de carbono imprescindibles para la actividad física y mental. Cocinar arroz, mijo, trigo sarraceno, avena…Cocinarlo la noche anterior y tenerlo preparado para la mañana siguiente. Podemos guardarlo para 3 días sin que pierda su función.

3- Bebida de avena, arroz, almendras, avellanas…..si elegimos la soja debemos cocinarla antes ya que es una legumbre y si no la cocinamos la tomaremos cruda. Lo cual no es aconsejable. Potenciaremos el aparato digestivo ayudando a la formación de energía y sangre.

4- Frutos secos, aporte de grasas, minerales y proteínas. Además nos aporta la textura crujiente para compensar la textura blanda del cereal cocinado.

5- Podremos ponerle ralladura de cítrico (piel de limón o naranja) a nuestros cereales para introducir el sabor ácido interesante para el buen funcionamiento de la pareja Hígado – Vb, favoreciendo su desbloqueo.

6- La cantidad no es importante (calorías), lo importante es la calidad (nutrición). Elegiremos productos lo más naturales posibles, descartando los que lleven mucho proceso de producción (añadiéndoles productos azucarados, estimulantes y potenciadores del sabor para engancharnos), ya que son desmineralizados, cargados de toxinas y pobres en nutrientes.

7- La ingesta de fruta (hidratación, fibra y vitaminas) la podremos meter a media mañana, siempre aislada de cualquier otro alimento.

Desayunando de esta manera tendremos cubiertas todas las necesidades de componentes nutricionales para trabajar o entrenar durante horas. Tendremos el depósito de energía lleno hasta la próxima comida importante del día.

Buscamos tener una buena calidad de sangre, un buen deposito de energía y también disfrutar con la comida. Una vez más, que tu alimento sea tu medicamento.

¡Que nadie te diga que no eres un campeón …. Por lo menos desayunando!

Tinín.
Graduado en medicina tradicional china , osteópata y masajista.