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¿Pies frios o corazón caliente?

Sabemos que dependiendo del clima que tengamos en cada estación se consumen unos alimentos más que otros, el carácter cambia, el estado físico empieza a notar cosas diferentes, el dolor mejora o empeora,  la propia naturaleza cambia…Todo a nuestro alrededor está en continuo movimiento (los cambios de estaciones, los cambios de temperatura, los factores climatológicos,  las horas de más o menos luz, los cambios horarios…)

Nos influyen de la siguiente manera según la medicina tradicional china.

El frío, su característica principal es la contracción, nos ponemos hielo para bajar una inflamación.

El calor, dilatador, relajante, cuando notamos algún dolor casi la primera cosa que hacemos es tocar la zona, friccionarla, presionarla tiene efecto distensivo.

El viento, su gran virtud, el movimiento, el factor que es capaz de llevar un estado de frío a un estado de calor y viceversa.

La humedad, efecto penetrante, paraliza, estanca .Combinada con alguno de los factores anteriores puede dar una gran variedad de síntomas.

La sequedad, al igual que el calor tiene carácter YANG, consume los líquidos, seca la piel,deshidrata y mantenida en el tiempo genera un exceso de calor.

Vemos claramente que estos 4 factores corresponden a cada estación, en cada estación nuestro cuerpo responde de maneras diferentes,  en invierno pueden doler mas las lesiones articulares como la artrosis, en primavera nos afecta la dichosa alergia, en verano los problemas circulatorios empeoran y en otoño nuestros pulmones se deben adaptar del paso del verano al invierno.

Los factores climatológicos  afectan a nuestra salud.

A cada órgano le afecta un tipo de factor climatológico, al hígado le afecta el viento, al corazón el calor, al bazo la humedad, al plumón la sequedad  y al riñón el frío.

Cuando hablamos de órgano en medicina china no estamos hablando concepto del órgano occidental. Hablamos de su acción sobre el territorio que controla, que regula según los principios de la MTC.

Si el factor externo se instala en el interior y cada órgano no es capaz de controlarlo o eliminarlo nos encontramos con los síndromes internos provocados por el factor climatológico.

El hígado controla el sueño, los tendones, la uñas, los ojos, el pelo y tiene acción sobre el sistema nervioso… En las épocas que hace más viento se puede llegar alterar su terreno, apareciendo insomnio, tendinitis, debilidad en las uñas, conjuntivitis,  caída del pelo o irritabilidad. Como su punto de acción será la parte más alta del cuerpo aparecen los dolores de cabeza derivados del hígado – viento.

El corazón controla los vasos sanguíneos, el sistema nervioso, la lengua, el habla. Como consecuencia el aumento del calor nos puede dar patología circulatoria, cualquier tipo de alteración del sistema nervioso, taquicardias…

Al bazo,  NO LE GUSTA LA HUMEDAD, controla la musculatura, el aparato digestivo, la formación de sangre y energía, Cuando la humedad aparece lo agota haciendo que su trabajo disminuya, bloqueando la circulación de sangre y energía, descontrolando el aparato digestivo y dando guerra a los músculos.

Al pulmón le ataca la sequedad, cuando no la controla afecta al sistema respiratorio secando los bronquios, secando la piel, el estado de ánimo decae y aparece la tristeza.

El riñón, encargado de regular la temperatura interna, los huesos, el aparato reproductor, las lumbares, las rodillas. El frío le hace daño. Ralentiza las funciones debido a su poder de contracción y somos más propensos a tener lumbalgias, problemas de rodillas, articulares y en el caso de la mujer un aspecto a tener muy en cuenta: cuando el frío se instala en el útero pueden aparecer síntomas a nivel ginecológico, retraso en el periodo y dolor.

Una vez explicado el sistema de conexiones que nos ofrece la MTC vamos uniendo conceptos.

Al hígado le corresponde la primavera, al corazón el verano, al bazo la etapa entre el verano y el otoño, al pulmón el otoño y al riñón el invierno.

¿Cómo nos protegemos?

No podemos cambiar el clima pero podemos fortalecer y proteger nuestro organismo. La alimentación y el ejercicio físico son 2 pilares fundamentales para compensar al factor climatológico externo. Así en primavera tonificar el hígado nos protegerá de las patologías provocadas por el viento.

Por lo tanto ya tenemos la receta para proteger nuestro organismo: debemos comer cada alimento en su temporada, si podemos entender que en invierno debemos comes alimentos más calientes y en verano más refrescantes… ya podemos entender que en primavera, hay que cuidar al hígado fortalecerlo con alimentos propios de la época.

En MTC, en este tipo de casos,  se utilizan diferentes conceptos para dar nombre a la patología o a la enfermedad, se utiliza la característica principal del factor climatológico.

Algunos ejemplos de síndromes de MTC y la “posible” traducción a la medicina occidental:

Síndrome viento interno (convulsiones), frío en el útero (dolor menstrual de localización fija), calor en sangre (psoriasis), humedad que bloquea los meridianos (síndrome de fatiga crónica)…

Aumentando la capacidad de nuestro sistema inmunitario, el clima tendrá menos incidencia sobre nuestra salud.

Tinín.
Graduado en medicina tradicional china , osteópata y masajista.